Una alternativa que nos hizo levantar la cabeza

Todos sabemos el grave daño que hizo la crisis a nuestro país, la verdad que no hacía falta más que poner la televisión y darnos cuenta del panorama que se estaba viviendo, sobre todo el tema de los desahucios que como todos sabemos fue un tema muy sonado y por el que sufrieron muchísimas personas. No debemos olvidarnos de todos los puestos de trabajo que se  destruyeron por lo menos yo no lo olvido porque por desgracia mi marido fue uno de los seleccionados, no por su mala gestión sino porque la empresa cerró y todos fueron a la calle. Son situaciones muy embarazosas en las que ter ves con una edad en la que ya no te cogen en todos los sitios y debes dar muchas más vueltas de las que te imaginas en busca de una nueva oportunidad. Por suerte mi marido nuca ha sido un hombre al que le ha gustado verlas venir y enseguida se puso manos a la obra en busca de otro trabajo con el que poder salir adelante.

Hay puestos de trabajo que siempre han sido rechazados por muchas personas, por ejemplo el trabajo en el campo o el de camionero o te gustaban mucho o desde luego no todo el mundo lo cogía. Recuerdo perfectamente que el trabajo de campo era siempre cogido por inmigrantes que no tenían nada y se iban a trabajar donde les permitían, la mayoría no tenía papeles en regla y era su forma de buscarse la vida. Después con la crisis no nos importaba trabajar en cualquier sitio y los veíamos como el enemigo que había venido a quitarnos el trabajo cuando al final solo cogían lo que nosotros despreciábamos. En cualquier caso nosotros tuvimos suerte y mi marido encontró una vacante de camionero, es verdad que no era el trabajo de sus sueños pero sin duda se convertía en nuestra alternativa para poder salir adelante. El comienzo no fue fácil, tuvimos que comprar un camión de segunda mano y hacerle algunos arreglos por nuestra cuenta, lo tuvimos fácil porque pudimos recurrir a piezas desguaces camiones y con ellas pudimos arreglarle varios defectillos que tenía.

Pues menos mal que gracias a los desguaces que se encargan de vender piezas de segunda mano pudimos hacer frente a esos desperfectos por poco dinero y poder empezar una nueva vida casi desde cero.

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